
Ayer fue una tarde curiosa, en la que los minutos iban cambiando mis sentimientos como si estuviera en una montaña rusa. Fue en el espacio de unas tres horas y hubo momentos en los que no sabía si reir o llorar porque no me salía ni una cosa ni la otra.
Todo empezó en el metro, nunca me había ocurrido algo parecido, de hecho, espero verme cualquier día en la tele saliendo en una cámara oculta, porque al menos la situación lo merecía. Íbamos sentadas una chica y yo con un asiento en medio y enfrente otra chica que no paraba de mirarnos, como si nos fuera a decir algo. Una de las veces que la mire, yo creo que la anime a hablar y nos dice: ¿os puedo hacer una encuesta?, yo creo que tanto la otra como yo nos esperábamos preguntas tipo ¿Cuánto tiempo dura tu trayecto habitualmente? o como mucho algo parecido a ¿Qué marca de yogurt sueles consumir?. Pero no, la chica se sentó entre las dos y nos dijo algo parecido a esto: “Mirad, soy anósmica (no tengo olfato, aunque en ese momento me costo un poco descifrarlo), vengo de trabajar, se que tengo el olor del sudor fuerte y tengo una cena ahora, os quería preguntar sinceramente ¿huelo?. Os podeis imaginar mi cara y la de la otra chica (y yo tambien me imagine la de Su ante una situación así) , y ya que quería sinceridad (si pregunta algo así es porque quiere una respuesta de verdad de la buena) y le dije que sí, porque de verdad olía, y ella seguía ¿y si levanto los brazos más?, y yo, pues sí, (porque la otra chica le mentía como una bellaca y le decía que no). Después de darnos las gracias se sienta enfrente y nos dice que estaba pensando regalarnos una pajarita de papiroflexia pero que no le daba tiempo, que se tenía que bajar, que muchas gracias. Cuando se bajó pensé, o nos ha tomado el pelo, o ¡ole sus narices! Porque yo no creo que me pudiera tomar con tanta naturalidad una enfermedad así.
Cuando por fin llegué al teatro me entero de la última noticia del piso y de la incredulidad por la situación anterior, pase a un sentimiento de rabia e impotencia seguido por unas ganas irrefrenables de llorar y mandarlo todo a la mierda.
Cuando estoy en esas, me entero que hemos cambiado de función y de ver una obra de mentalismo, vamos a ver un monólogo cómico. Y alli estaba yo, a punto de llorar y con tres personas enfrente haciendome reir. Y la verdad es que lo consiguieron, lograron apartarme de la tristeza durante un rato, y me hicieron reir con cosas cotidianas.
Fue una tarde de picos y bajadas, como casi todas las cosas que ocurren en la vida, reimos, lloramos, gritamos y a veces simplemente nos dejamos llevar. Como diría Davi, “Asín” es la vida.
Todo empezó en el metro, nunca me había ocurrido algo parecido, de hecho, espero verme cualquier día en la tele saliendo en una cámara oculta, porque al menos la situación lo merecía. Íbamos sentadas una chica y yo con un asiento en medio y enfrente otra chica que no paraba de mirarnos, como si nos fuera a decir algo. Una de las veces que la mire, yo creo que la anime a hablar y nos dice: ¿os puedo hacer una encuesta?, yo creo que tanto la otra como yo nos esperábamos preguntas tipo ¿Cuánto tiempo dura tu trayecto habitualmente? o como mucho algo parecido a ¿Qué marca de yogurt sueles consumir?. Pero no, la chica se sentó entre las dos y nos dijo algo parecido a esto: “Mirad, soy anósmica (no tengo olfato, aunque en ese momento me costo un poco descifrarlo), vengo de trabajar, se que tengo el olor del sudor fuerte y tengo una cena ahora, os quería preguntar sinceramente ¿huelo?. Os podeis imaginar mi cara y la de la otra chica (y yo tambien me imagine la de Su ante una situación así) , y ya que quería sinceridad (si pregunta algo así es porque quiere una respuesta de verdad de la buena) y le dije que sí, porque de verdad olía, y ella seguía ¿y si levanto los brazos más?, y yo, pues sí, (porque la otra chica le mentía como una bellaca y le decía que no). Después de darnos las gracias se sienta enfrente y nos dice que estaba pensando regalarnos una pajarita de papiroflexia pero que no le daba tiempo, que se tenía que bajar, que muchas gracias. Cuando se bajó pensé, o nos ha tomado el pelo, o ¡ole sus narices! Porque yo no creo que me pudiera tomar con tanta naturalidad una enfermedad así.
Cuando por fin llegué al teatro me entero de la última noticia del piso y de la incredulidad por la situación anterior, pase a un sentimiento de rabia e impotencia seguido por unas ganas irrefrenables de llorar y mandarlo todo a la mierda.
Cuando estoy en esas, me entero que hemos cambiado de función y de ver una obra de mentalismo, vamos a ver un monólogo cómico. Y alli estaba yo, a punto de llorar y con tres personas enfrente haciendome reir. Y la verdad es que lo consiguieron, lograron apartarme de la tristeza durante un rato, y me hicieron reir con cosas cotidianas.
Fue una tarde de picos y bajadas, como casi todas las cosas que ocurren en la vida, reimos, lloramos, gritamos y a veces simplemente nos dejamos llevar. Como diría Davi, “Asín” es la vida.

6 comentarios:
Vaya con tu día....si que fue de picos, como una montaña rusa!
La vida es así.
Como tu misma nos dices cuando tu estado de ánimo está en un punto alto:...."¿quien te ha dicho que esto es renault ocasión?"
No se, no puedo consolarte en esas cosas de pisos y desencantos...lo único que puedo hacer es estar cerquita de ti(ya sabes en algún momento en la biblio mano a mano pasando frio y compartiendo "cosillas") y entre las dos arreglando (o intentándolo al menos)esas pequeñas fisuras de nuestros corazones.
Ánimo muchachita....que todo está cambiando constantemente y lo que hoy es un problemon de los grandes ...mañana ...quien sabe lo que será!
Besos gordos para ti.
Morgui.
Jo Gaia!!!
Me encanta que escribas en tu blog, porque, además de reirme bastante con lo de la chica que no olía nada (que problemón, eh?), me entero de cómo va tu vida. No desesperes, me imagino lo que te han dicho, pero, después del berrinche lógico que te has pillado, respira hondo, da un paso atrás y vuelve a mirar: nada es tan malo o tan bueno como parece. Gafitas y tú os queréis, estáis bien, no hay problemas de salud serios en vuestra familia, de momento (y espero que por mucho tiempo)ambos tenéis trabajo... Es una piedra en el camino, pero tú estás harta de subir piedras mayores (sobre todo trabajando donde trabajas, jejejeje!!!)
Tienes todo mi ánimo y mi cariño. Me acuerdo de tí y de las demás todos los días, mis niñas.
Muchos besos.
Bueno, aunque no soy el mas apropiado en este momento para dar consejos, como ya te dije tienes que intentar ver las cosas positivas de todo. La verdad no se si ese comentario te lo dije yo a ti o tu a mi.
Sabes que aunque las cosas ahora mismo no sean de color morado como seguro que a ti te gustaria entre los dos podemos pintarlas del color que nosotros queramos. Ultimamente es como si se nos hubiera acabado la pintura de un monton de colores y solo nos quedara la negra pero me da igual estando tu a mi lado todo pinta mejor.
Besos
0-0/
PD. Mira al final lo bien que nos salio lo de las entradas del teatro, pues mejor nos va a salir lo del piso ya veras....
Bueno mira lo positivo te has dado un paseo por el parque de atracciones y no te han cobrado entrada. La montaña rusa solo son para valientes, y tu lo eres. Todo pasa, si estas arriba, sabes que en cualquier momento bajaras, lo bueno sería bajar sin dolor. En fin que ya sabes que no te voy a decir las cosas negativas, yo siempre te diré las positivas porque para sacar lo malo cualquiera vale.
Besitos guapa
Jolin con todos estos comentarios tan bonitos no se tu pero a mi me hacen llorar.Que amigüitos tan buenos tienes Gaia!!!
la verdad pichico, no me puedo quejar, sois estupendos, que haria yo sin vosotros... y sin esas orejitas que tanto me escuchan...
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