martes, 20 de octubre de 2009

DE LAGRIMAS...Y LO QUE IMPLICA LLORAR



No me importa llorar, de hecho, a veces me alivia tanto que lo agradezco. Casi siempre que lloro lo hago por dos razones, por estar muy agobiada o por rabia, que es mucho peor, porque no alivia, solo te hace ponerte cada vez mas furiosa y sentirte peor. Tambien se llora por pena, y esas lagrimas dejan una especie de vacio que se tarda mucho en llenar, deja algo de ti en el camino. A veces lloro por emoción, pero en eso no soy de lagrima fácil, aunque es facil llegarme al corazón, no lo suelo expresar con lágrimas. A veces lloro mas con una película, porque mi dichosa empatía me hace ponerme en el lugar del prota y buffff, a sufrir...ya me vale. Pero sobre todo me gusta llorar por reir, es lo mejor.

Hay quien busca llorar con películas, libros...los hay de lagrima facil y de lágrima difícil, los hay que aguantan y aguantan hasta que explotan o los que prefieren explotar antes de llorar, pero a casi nadie le gusta que le vean. Cuando lloras eres vulnerable, estas diciendoles a los demás que has superado un límite y no puedes más, y a nadie le suele gustar esta exposición tan brutal, a no ser que estes rodeado de quien te quiere, quien sabes que te va a apoyar, que va a comprenderte y no va a juzgar tus lágrimas, que va a abrazarte para que te desahoges de verdad y que una vez superado el trago, va a volver todo a la normalidad.

Hay quien dice que todo aquel que es fuerte lo demuestra mostrando debilidad en algún momento y saliendo de ella. No importa llorar, no importa caer de vez en cuando, lo importante es seguir adelante.

martes, 6 de octubre de 2009

UNA COSITA TAN PEQUEÑA...CENTRO DE TODAS LAS MIRADAS

Parece mentira que una cosita tan pequeña, que apenas hace algo más que tener sus ojitos cerrados y dormir con la tranquilidad que da saber que tienes todas las necesidades satisfechas y que solo el hambre o algún gas atravesado pueden hacerte despertar (bueno, siempre estan las pataditas al carro de quien quiere verle con los ojos abiertos, pero bueno...), pueden despertar tanta ternura y enganchar al que menos te lo podías esperar.
Poco podia yo pensar en que pedrito estuviera tan enganchado a su sobri , ¡¡que hasta la llama su niña!! o que otro que yo me se hiciera tantas visitas seguidas y no parase de acercarse a la cuna para ver si esos ojitos dormidos al fin se abrían o de quien está deseando que su sobrino sea un poco mayor para subirlo a alguna montaña para ver como se agarran esos deditos al granito...
A mi, tengo que reconocerlo, siempre que ha pasado, los bebes ejercen en mi una especie de fascinación, no puedo dejar de mirarlos, y como a todos nos pasa, invierto el tiempo que haga falta en conseguir la tan preciada sonrisa (no me extraña que sonrían, pobres, con lo pesados que somos) y me encanta ver como se mueven, como aprenden a vivir, despacio, sin prisa, aprendiendo tanto en cada movimiento que es imposible reconocer lo sabios que son y todo lo que nos pueden enseñar. Creo que solo ellos son capaces de relajarnos, de parar el tiempo por un momento y de demostrar lo importante que es simplemente existir, olvidándonos del resto de distracciones que nos rodean.
He vivido el proceso con todos mis primos, con mi sobri no me lo pienso perder, recomiendo a todo el mundo dedicar unos minutos de su vida a ver el milagro, a solo observar y aprender, la recompensa merece la pena. Estoy deseando que nazca Lucía, creo que también tendrá una lección preparada para quien la quiera entender, su madre creo que ya la va comprendiendo.